Desde esta perspectiva, el proceso de enseñanza-aprendizaje ya no puede ser concebido como un proceso pasivo la cual consiste simplemente de dar y recibir información, sino como un proceso activo, producto de la interrelación del aprendiz con el medio que lo rodea. Asimismo este autor cita entre otras, dos tendencias fundamentales para comprender la filosofía constructivista, por un lado refirió el siguiente postulado de Vigostky:

"El conocimiento se construye a través de la interacción entre un individuo y su medio, por lo que la interacción, la colaboratividad y el diálogo se consideran elementos imprescindibles para que se produzcan aprendizajes en los aprendices"
Bajo la concepción de este nuevo paradigma educativo, el proceso de enseñanza-aprendizaje se extiende fuera el aula y se integra a todo el campo de experiencia del aprendiz. Sin embargo, para que estas experiencias puedan ser útiles en la construcción de un nuevo conocimiento, deben ser significativas y estar contextualizadas en un ambiente de aprendizaje. Husen y Postlethwaite - citados por la Dirección de Investigación y Comunicación educativas - definieron los ambientes de aprendizaje como aquellos elementos físico-sensoriales, tales como la luz, el color, el sonido, el espacio, el mobiliario, etc., que caracterizan el lugar donde el estudiante ha de realizar el aprendizaje. En la actualidad hay diversas maneras de concebir a un ambiente de aprendizaje en la educación formal que contemplan no solamente los espacios físicos y los medios, sino también los elementos básicos del diseño instruccional. Al parecer, existen al menos cinco componentes principales que lo conforman: el espacio, el aprendiz, el asesor, los contenidos educativos y los medios de información y comunicación.

En las sociedades del conocimiento, los individuos se adentran en un mundo nuevo y de gran trascendencia para sus vidas, en el que la gestión, adquisición, transformación, diseminación y aplicación de los conocimientos se presenta en un mismo espacio, que puede ser físico o virtual. Este conjunto debe estar diseñado de modo que el aprendizaje se desarrolle con un mínimo de tensión y un máximo de eficacia. Este concepto del ambiente de aprendizaje toma en cuenta las características físicas, pero ha obviado completamente la noción de interactividad del participante con la experiencia de aprendizaje, entendiendo interactividad, como un proceso de intercambio e influencia mutua y recíproca.